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El
EVAP (Equipo Vicarial de Animación Pastoral), es un quipo de vida y misión,
que su objetivo es mirar el conjunto del Vicariato y poder responder a los desafíos
del mundo y dar alternativas de solución o líneas de futuro. Los miembros del
EVAP deben ser personas de comunión, tolerantes, pacientes y creer en lo que
dicen y predican, soñadores de un futuro nuevo y mejor.
El
EVAP, como su nombre lo dice, es el equipo que anima y promueve la pastoral, es
decir, la marcha del proceso del proyecto de renovación y evangelización del
Vicariato. Los miembros son hombres y mujeres que no representan a ningún
grupo, sino que por ser bautizados quieren animar y promover la evangelización
del conjunto de los bautizados.
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Lo
propio del EVAP, No es ir pensando en hacer cosas, lo que se trata es de ALIMENTARNOS
BIEN y MEJOR de la Espiritualidad de Comunión, que es el sustento del Proyecto
Pastoral. Como hacemos antes de empezar cualquier trabajo: “ bien
comiditos…a trabajar”.
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La
finalidad del EVAP, no es organizar cosas... sino estar al servicio del
“ministerio de la unidad” propio del Obispo y de la unidad del mismo
Vicariato en su crecimiento hacia la unidad salvífica universal.
Las
funciones del EVAP son:
Promover
la espiritualidad de la Iglesia (o espiritualidad comunitaria), propia del
pueblo de Dios: ¿Cómo?
Llamando
a conversión a las personas, a los grupos y a las instituciones del Vicariato
como sujetos comunitarios de la vocación a la santidad-unidad;
Poner
a todos en un dinamismo de conversión-renovación permanente como porción del
Pueblo de Dios (Vicariato);
Viviendo
en comunión con el párroco y sirviendo al “ministerio de la unidad” que el
párroco ha recibido a favor de su iglesia Local (Vicariato).
En
concreto al EVAP corresponde:
a.
Promover la espiritualidad de Iglesia o comunitaria en todo el Vicariato,
como sentido y origen del Proyecto de Renovación
y Evangelización Vicarial.
Para ello el EVAP, actúa como
Comisión de Espiritualidad Vicarial y se apoya en la
colaboración de los EPAPs,
ESAPs, etc.
b.
Promover la formación espiritual y pastoral de los Agentes de Pastoral (AA. PP.) en aquello que es común a
todos
ellos. Por esto el EVAP actúa como comisión parroquial, se sirve de la
ayuda de los Equipos Parroquiales de Animación Pastoral – EPAP;
Equipos Sectoriales de Animación Pastoral – ESAP; Pequeñas
Comunidades Cristianas- CEB, y
habilita a estos equipos para esta tarea específica.
c.
Coordinar la acción apostólica de los grupos, asociaciones, movimientos
e instituciones
apostólicas que promueven
diferentes espiritualidades.
d.
Formar parte del Consejo Vicarial de
Pastoral los miembros del EVAP (si fuera posible) y actuar como organismo
ejecutivo y técnico del mismo.
e.
Hacer las reflexiones y las investigaciones necesarias para conocer la
situación deL Vicariato y realizar
la lectura, en la
fe, de esa misma situación (signos de los tiempos).
f. Elaborar técnicamente, como organismo del CVP, el Plan Vicarial de
Pastoral, expresión de la espiritualidad comunitaria,
y otras propuestas
indicadas o no por el mismo CVP.
g.
Difundir el Proyecto de Renovación y Evangelización Vicarial con la
espiritualidad que
le sostiene, garantizar su recta
comprensión y la aceptación generosa y
comprometida por parte de los AA. PP.
h.
Ser espacio de diálogo sistemático de la Iglesia Local (Vicariato) y así
verificar constantemente la aceptación del
Proyecto-Plan; auscultar las
latencias emergentes en la Iglesia Local para explicitarlas; reelaborar las
estrategias
oportunas para superar bloques, rechazos, dispersión, etc.
Los
componentes del EVAP.
Un
grupo de 7–12 personas, que presididos por el Obispo, expresa las diversas
vocaciones eclesiales. Concretamente, algunos Presbíteros, algunos religiosos y
religiosas, algunos laicos. Así están en condiciones de testimoniar que, en
razón del bautismo, la renovación de la Iglesia es tarea de todos.
Características
del EVAP
a.
Vivir y servir al profetismo del pueblo de Dios, mediante la promoción y la realización
de la lectura de los “signos de los
tiempos”.
b.
Vivir y servir al crecimiento de los “conjuntos humanos”, en la
aceptación y compromiso por la universalidad de la
salvación, superando toda forma de particularismo y de encerramiento en el
propio mundo.
c.
Vivir y servir al crecimiento de los “conjuntos humanos”, en la
unidad salvífica cada vez más universal, superando toda
forma de inmovilismo, de egoísmo, de dispersión y de uniformismo.
d.
Vivir y promover la provisionalidad de todo lo que lleva la figura de
este mundo, actitud
que hace aceptable toda forma de
renovación.
Estas
características del EVAP las promueve en su mensaje, en su acción y, al mismo
tiempo, las vive en su estilo de vida y en sus estructuras.
Por
lo mismo:
·
el EVAP no es sólo un grupo de trabajo…
tampoco es un grupo de vida en común…
·
sino un grupo de misión. Justificado por su misión que es propia de la
Iglesia…
y vive una misión que por sí misma exige un testimonio de vida.
Espiritualidad
del EVAP
La
espiritualidad del EVAP es la de “vivir Iglesia”, misterio de comunión con
Dios, de los hombres entre sí y de la integración del universo creado en esa
comunión. Vivir Iglesia como
espiritualidad fundante de las otras espiritualidades.
Por
eso el EVAP:
·
es capaz de vivir y actuar
como equipo ínter vocacional;
·
vive atraído por aquello que aún falta, que es “promesa” de Dios y
que se hace posible por al esperanza,
·
mediante la oblatividad hace y crea lo que espera.
En
conclusión, al EVAP corresponde una función y ministerio nuevo que de hecho no
existe y que es propio del Obispo; ministerio episcopal que, actualmente, no
tiene canales adecuados para realizarlo.
Se
trata por lo mismo de una realidad nueva a la que, poco a poco, se debe dar
formar y hacer aceptar en la
Iglesia, a partir del amor por la Iglesia Local de la que se es parte.
Por
ello el EVAP está llamado:
·
a amar éste Vicariato, a sí como el es;
·
a sufrirlo en aquello que aún no es;
·
a esforzarse en transformarlo en lo que está llamado a ser.