"Integrada
por dos grandes realidades, geográficas, culturales y religiosas diversas
(selva y ceja de selva) que, con tratamientos pastorales diferentes,
apuntan a un último objetivo común: la santidad del pueblo de Dios, como
Pueblo, en la Unidad Trinitaria; y viven la experiencia de pertenecer a
una misma Iglesia particular, como porción de la Iglesia Universal,
confiada a un Obispo....toda ella está al servicio de la transformación
de la sociedad en la que debe ser signo de la comunión trinitaria,
plenitud también de esa sociedad..."