El Cursillo de ingreso al Seminario

 

El Seminario establece un "Cursillo de Ingreso" que tiene como finalidad principal crear las mejores condiciones posibles para un mutuo y cercano conocimiento entre el candidato al Seminario y los formadores, de manera que la admisión del candidato pueda ser lo más consciente posible para ambas partes.

 

El "Cursillo de Ingreso" tiene lugar dos semanas antes de iniciarse el año académico y en él se trata de examinar las motivaciones del candidato, su historia personal, su crecimiento espiritual, su trato personal con los demás participantes, su capacidad intelectual, sus cualidades humanas y su madurez psicológica. Es decir, se examina y se evalúa al candidato en lo que respecta a su vocación para el sacerdocio diocesano y a los medios necesarios para realizarla.

 

Participantes:

 

Aquellos jóvenes que luego de un proceso inicial de maduración personal y de haber culminado al menos un año de formación en algún Pre-Seminario del país, son presentados por sus respectivos Obispos como candidatos al Seminario.

 

Aquellos jóvenes que han iniciado sus estudios de Formación en otro Seminario y son presentados por su Obispo para continuar sus estudios de Filosofía en nuestro Seminario. Son casos de traslado de Seminario.

   

Organización y desarrollo del Cursillo:

 

El "Cursillo de Ingreso" incluye los aspectos siguientes:

+ entrevistas personales con todos los formadores; cada formador elaborará luego un informe escrito, conforme al formato proporcionado;

+ charlas de orientación, donde se les ofrece una visión panorámica de la vocación sacerdotal y de la vida en el Seminario;

+ cursos, para evaluar el nivel académico y su capacidad de aprendizaje; los cursos son de Castellano, Geografía e Historia, Iniciación Cristiana, Introducción a la Biblia y Realidad Nacional.

+ examen médico, para verificar el buen estado de su salud;

+ evaluación psicológica, que ayudará a conocer mejor al candidato.

   

Admisión al Seminario:

 

Antes de concluir el "Cursillo de ingreso", los formadores deliberarán conjuntamente sobre cada uno de los candidatos y darán su parecer personal al P. Rector. La decisión de admitir a cada uno de los candidatos dependerá del P. Rector, habiendo escuchado las opiniones de los demás formadores.

 

Luego, el P. Rector entrevistará personalmente a cada uno de los candidatos y les comunicará la decisión tomada, de admisión o no al Seminario, informándoles sobre las razones de la misma, según lo que juzgue más conveniente para su mayor bien personal y para el crecimiento de su vocación.

 

Las razones para la no admisión, podrán ser, tanto de orden humano y espiritual, como por falta de condiciones intelectuales, o de salud física y psicológica.

El P. Rector informará a los respectivos Obispos sobre los resultados del "Cursillo de Ingreso" y las razones que han motivado la admisión o no de los candidatos presentados, haciendo las sugerencias que crea convenientes en orden a su proceso de maduración.